![]() |
![]() |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
ACTO SEGUNDO Salen El Conde FEDERICO y LEONIDO FEDERICO: ¿Aquí la viste?
LEONIDO: Aquí entró, FEDERICO: ¡Ay si la pudiese hablar!
LEONIDO: Siendo tú su primo, es cosa
FEDERICO: El pretenderme casar Salen RICARDO y CELIO, que se quedan lejos de FEDERICO y LEONIDO
CELIO:
A pie digo que salía,
RICARDO: Por estar la iglesia enfrente,
CELIO:
¿No has visto por el oriente
RICARDO: Mi amor te ha vuelto pintor
CELIO:
¿Cuál de los dos será el toro
RICARDO: Él, por primera aflicción, FEDERICO: ¿Es aquél Ricardo? LEONIDO: Él es.
FEDERICO: Fuera maravilla rara LEONIDO: Gallardo viene el marqués.
FEDERICO: No pudieras decir más, LEONIDO: ¿Celos tienes?
FEDERICO: ¿No es forzoso?
LEONIDO: Si a nadie quiere Dïana, FEDERICO: De que le puede querer;.que es mujer.
LEONIDO: Sí, mas tan vana, FEDERICO: Es soberbia la hermosura. LEONIDO: No hay ingratitud hermosa. CELIO: Dïana sale, señor. RICARDO: Pues tendrá mi noche día. 1265 CELIO: ¿Hablarásla?
RICARDO: Eso querría, Salen DIANA, OTAVIO, FABIO; y detrás, MARCELA, DOROTEA y ANARDA, con mantos. [FEDERICO habla] a DIANA FEDERICO: Aquí aguardaba con deseo de veros DIANA: Señor conde, seáis muy bien hallado.
RICARDO: Y yo, señora, con el mismo agora
DIANA:
Señor marqués, ¿qué dicha es esta mía?
RICARDO: Bien debe a mi deseo [FEDERICO habla] a su criado [LEONIDO]
FEDERICO: Creo LEONIDO: Háblala; no te turbes.
FEDERICO: ¡Ay Leonido! Vanse. Sale TEODORO
TEODORO: Nuevo pensamiento mío, Sale TRISTÁN
TRISTÁN: Si en tantas lamentaciones
TEODORO: Contigo, necio, y con él TRISTÁN: Es muy necia.
TEODORO: Pregúntale a mi ventura
TRISTÁN: Léele, por vida mía,
TEODORO: El pensamiento, que vuela
TRISTÁN: Hablas con justo decoro TEODORO: Esto. TRISTÁN: ¿Rasgástele? TEODORO: Sí. TRISTÁN: ¿Por qué, señor?
TEODORO: Porque ansí TRISTÁN: Ése es injusto rigor. TEODORO: Ya soy otro; no te espantes.
TRISTÁN: Basta; que sois los amantes
Récipe: celos crüeles,
TEODORO: Ya tú debes de venir
TRISTÁN: Pienso que te desvaneces
TEODORO: Tristán, cuantos han nacido
TRISTÁN: César llamaron, señor,
TEODORO: Pues tomo, Tristán, la empresa, Salen MARCELA y DOROTEA, sin reparar en TEODORO y TRISTÁN
DOROTEA: Si a alguna,
MARCELA: En la prisión que me dio, DOROTEA: Teodoro está aquí. MARCELA: ¡Mi bien!... TEODORO: Marcela, el paso detén.
MARCELA: ¿Cómo, mi bien, si te adoro,
TEODORO: Mira lo que haces y dices; MARCELA: ¿Has leído mi papel?
TEODORO: Sin leerle le he rasgado; MARCELA: ¿Son los pedazos aquéstos? TEODORO: Sí, Marcela.
MARCELA: Y ya ¿mi amor
TEODORO: ¿No es mejor MARCELA: ¿Qué dices?
TEODORO: Que estoy dispuesto
MARCELA: En los ojos
TEODORO: Marcela, queda con Dios.
MARCELA: ¿Tú dices eso, Teodoro,
TEODORO: Yo lo digo; MARCELA: Oye, advierte. TEODORO: Déjame.
MARCELA: ¿De aquesta suerte TEODORO: ¡Qué necio enfado! Vase. MARCELA: ¡Ah, Tristán, Tristán! TRISTÁN: ¿Qué quieres? MARCELA: ¿Qué es esto?
TRISTÁN: Una mudancita MARCELA: ¿Cuáles mujeres? TRISTÁN: Unas de azúcar y miel. MARCELA: Dile...
TRISTÁN: No me digas nada; Vase MARCELA: ¿Qué sientes de esto?
DOROTEA: No sé;
MARCELA: ¿No? DOROTEA: Pues yo no. MARCELA: Pues yo sí.
DOROTEA: Mira que fue
MARCELA: Amor en celosas iras DOROTEA: Calla; que estás enojada.
MARCELA: ...mas yo me veré vengada. Sale FABIO FABIO: ¿Está el secretario aquí? MARCELA: ¿Es por burlarte de mí?
FABIO:
Por Dios, que le ando a buscar;
MARCELA: Fabio, que sea o no sea,
FABIO:
¡Qué engaño tan necio el vuestro! MARCELA: ¿Concierto? ¡Bueno!
FABIO:
Por Dios,
MARCELA: Confieso, Fabio, que oí FABIO: ¿A mí?
MARCELA: Pues ¿no te pareces FABIO: Pues, ¿a mí Marcela?
MARCELA: Si te hablo con cautela,
FABIO:
Es engaño conocido,
DOROTEA: Fabio, ten atrevimiento
FABIO:
Por voluntad
DOROTEA: Teodoro mis alto vuela;
FABIO:
Marcela, a buscarle voy. Vase DOROTEA: ¿Qué has hecho?
MARCELA: No sé ; estoy tal Anarda ¿no quiere a Fabio? DOROTEA: Sí quiere.
MARCELA: Pues de los dos Salen DIANA y ANARDA. [Hablan aparte]
DIANA:
(Ésta ha sido la ocasión;
ANARDA:
La disculpa que me das
DIANA:
Pues no hay disgusto que sea
MARCELA: Vamos, Dorotea, de aquí. Vanse MARCELA y DOROTEA ANARDA: ¿Puédote hablar? DIANA: Ya bien puedes.
ANARDA:
Los dos que de aquí se van DIANA: Ya me canso de escucharte.
ANARDA:
¿Con quién se piensa casar?
DIANA:
Porque uno es loco, otro necio,
ANARDA:
¡Válame Dios! DIANA: ¿No soy mujer?
ANARDA:
Sí, pero imagen de hielo,
DIANA:
Pues esos hielos, Anarda, ANARDA: ¿Quién es?
DIANA:
La vergüenza me acobarda,
ANARDA:
Si Pasifé quiso un toro,
DIANA:
Quien quiere puede, si quiere, ANARDA: ¿Podrás?
DIANA:
Podré; ANARDA: Fabio con Clara. DIANA: ¡Ojalá que me diviertan!
ANARDA:
Música y amor conciertan Cantan dentro
MÚSICA: «Oh quién pudiera hacer, oh quién hiciese
ANARDA:
¿Qué te dice la canción?
DIANA:
Bien entiendo lo que dice;
ANARDA:
Quien tiene tanto poder Sale TEODORO
TEODORO: Fabio me ha dicho, señora, DIANA: Horas ha que te deseo.
TEODORO: Pues ya vengo a que me mandes,
DIANA:
¿Ya has visto a estos dos amantes... TEODORO: Sí, señora.
DIANA:
Buenos talles TEODORO: Y muy buenos.
DIANA:
No quiero determinarme
TEODORO: Pues ¿qué consejo, señora,
DIANA:
Mal pagas el estimarte
TEODORO: Señora, en casa, ¿no hay viejos
DIANA:
Quiero yo que a ti te agrade TEODORO: Sí, señora.
DIANA:
Pues elijo al marqués: parte, Vanse la condesa [DIANA] y ANARDA
TEODORO: ¿Hay desdicha semejante? Sale FABIO FABIO: ¿Hablaste ya con mi señora?
TEODORO: Agora, FABIO: Discreta ha sido.
TEODORO: Que gane las albricias me ha pedido;
FABIO:
Si debo amarte, Vase. Sale TRISTÁN
TRISTÁN: Turbado a buscarte vengo.
TEODORO: ¡Ay, Tristán! Verdad será,
TRISTÁN: Ya, Teodoro, en las dos sillas
TEODORO: Pues, Tristán, agora vino TRISTÁN: Ella, en fin, ¿tiene marido? TEODORO: El marqués Ricardo.
TRISTÁN: Pienso TEODORO: Si aspiré, Tristán, ya expiro. TRISTÁN: La culpa tienes de todo.
TEODORO: No lo niego; que yo he sido
TRISTÁN: Yo te digo
TEODORO: De corrido,
TRISTÁN: ¿Que arrepentido y contrito TEODORO: Presto seremos amigos. Sale MARCELA, sin reparar en TEODORO y TRISTÁN
MARCELA: ¡Qué mal que finge amor quien no la tiene! TEODORO: Marcela... MARCELA: ¿Quién es?
TEODORO: Yo soy.
MARCELA: Y tan olvidada estoy,
TEODORO: Quise probar
MARCELA: Nunca, Teodoro, el discreto
TEODORO: Si le quieres con venganza,
MARCELA: No quiera Dios que destruya TEODORO: Tenla, Tristán; que se va.
TRISTÁN: Señora, señora, advierte MARCELA: ¿Qué quieres, Tristán? TRISTÁN: Espera. Salen DIANA y ANARDA DIANA: (Teodoro y Marcela aquí?) Aparte
ANARDA:
Parece que el ver te altera
DIANA:
Toma, Anarda, esa antepuerta, Ocúltanse DIANA y ANARDA MARCELA: Déjame, Tristán, por Dios.
ANARDA:
Tristán a los dos concierta,
DIANA:
(El alcahuete lacayo
Aparte
TRISTÁN: No pasó más presto el rayo,
DIANA:
(¡Brava estafeta
Aparte
TEODORO: Si ya TRISTÁN: ¡Otro enojado!
TEODORO: Mejor
TRISTÁN: ¿Tú también? ¡Bravo rigor! TEODORO: Necio, ¿tú me persüades?
TRISTÁN: Por mí quiero que le des
TEODORO: ¿Cuándo he dicho yo a Marcela
TRISTÁN: Es cautela MARCELA: No es cautela; que es verdad.
TRISTÁN: Calla, boba. ¡Ea, llegad!
TEODORO: Yo rogaba, mas "¡por Dios, MARCELA: Pues a mí me pase un rayo. TRISTÁN: No jures. [MARCELA habla aparte a TRISTÁN]
MARCELA: (Aunque le muestro
TRISTÁN:
DIANA:
(¡Qué diestro
Aparte
MARCELA: Déjame, Tristán; que tengo TEODORO: Déjala, Tristán. TRISTÁN: Por mí, vaya. TEODORO: Tenla.
MARCELA: Vengo
TRISTÁN: ¿Cómo no se van MARCELA: ¡Ay, mi bien!, no puedo irme.
TEODORO: Ni yo, porque no es tan firme MARCELA: Los brazos te quiero dar. TEODORO: Y yo a los tuyos asirme.
TRISTÁN: Si yo no era menester, [Desde el paño ANARDA y DIANA] ANARDA: (¿De esto gustas?
DIANA:
Vengo a ver TEODORO: ¡Ay! ¡Qué me has dicho de afrentas!
TRISTÁN: Yo he salido ya, con veros
MARCELA: Si te trocare, mi bien,
TEODORO: Hoy de nuevo fundo, MARCELA: ¿Quieres deshacer mi agravio? TEODORO: ¿Qué no haré por ti y contigo?
MARCELA: Di que todas las mujeres
TEODORO: Contigo, es claro.
MARCELA: En ciertos celos reparo,
TRISTÁN: Bien podéis por mí, MARCELA: Di que la condesa es fea. TEODORO: Y un demonio para mí. MARCELA: ¿No es necia? TEODORO: Por todo extremo. MARCELA: ¿No es bachillera? TEODORO: Es cuitada. [Aparte las dos desde el paño]
DIANA:
(Quiero estorbarlos; que temo ANARDA: ¡Ay señora! No hagas tal.)
TRISTÁN: Cuando queráis decir mal
DIANA:
(¡Escúchalle! TRISTÁN: Lo primero...
DIANA:
(Yo no aguardo MARCELA: Voyme, Teodoro. Adelántanse DIANA y ANARDA. MARCELA hace una reverencia a la condesa [DIANA] y se va TRISTÁN: ¡La condesa! TEODORO: (¡La condesa!) Aparte DIANA: Teodoro... TEODORO: Señora, advierte...
TRISTÁN: (El cielo a tronar comienza
Aparte Vase
DIANA:
Anarda, un bufete llega.
TEODORO: (Todo el corazón me tiembla.
Aparte
DIANA:
(Bravamente Amor despierta
Aparte
TEODORO: (Ella murmura y se queja;
Aparte
ANARDA:
Éste pequeño he traído,
DIANA:
Llega, TEODORO: (Hoy me mata o me destierra.) Aparte DIANA: Escribe. TEODORO: Di.
DIANA:
No estás bien TEODORO: Yo estoy bien. DIANA: Pónsela, necia.
TEODORO: (No me agrada este favor
Aparte DIANA: Yo digo ansí.
TEODORO: (Mil cruces hacer quisiera.)
Aparte DIANA: «Cuando una mujer principal se ha declarado con un hombre humilde, es lo mucho el término de volver a hablar con otra; mas quien no estima su fortuna, quédese para necio.» TEODORO: ¿No dices más?
DIANA:
Pues, ¿qué más? [ANARDA habla aparte con DIANA] ANARDA: (¿Qué es esto que haces, señora? DIANA: Necedades de amor llenas. ANARDA: Pues, ¿a quién tienes amor?
DIANA:
¿Aún no le conoces, bestia?
TEODORO: Ya el papel está cerrado;
DIANA:
Pon, Teodoro, para ti; Vanse la condesa [DIANA] y ANARDA
TEODORO: ¡Hay confusión tan extraña! Sale MARCELA
MARCELA: ¿Qué te ha dicho la condesa,
TEODORO: Díjome que te quería MARCELA: ¿Qué dices?
TEODORO: Sólo que sea MARCELA: Oye. TEODORO: Es tarde para quejas. Vase
MARCELA: No, no puedo yo creer Salen RICARDO y FABIO
RICARDO: No pude, Fabio, detenerme un hora.
FABIO:
Dile presto, Marcela, a mi señora
MARCELA: (Celos tiranos,
Aparte FABIO: ¿No vas? MARCELA: Ya voy.
FABIO:
Pues dile que ha venido Vase MARCELA
RICARDO: Id, Fabio, a mi posada; que mañana FABIO: Sabré, si no servirlo, celebrallo.
RICARDO: Éste es principio solo; que Dïana FABIO: Esos pies beso. RICARDO: No pago ansí; la obligación confieso. Sale DIANA DIANA: ¡Vuseñoria aquí!
RICARDO: Pues, ¿no era justo,
DIANA:
No acierto, aunque lo intento, a responderos. RICARDO: Fabio, ¿qué es esto?
FABIO:
¿Pude yo traeros
DIANA:
Culpa, Ricardo, de Teodoro ha sido.
RICARDO: Fuera en vano Vase DIANA: ¿Paréceos bien aquesto, majadero? FABIO: ¿Por qué me culpa a mí, vuseñoría?
DIANA:
Llamad luego a Teodoro. (¡Qué ligero
Aparte FABIO: (Perdí el caballo y mil escudos de oro.) Aparte Vase
DIANA:
¿Qué me quieres, Amor? Ya, ¿no tenía Salen TEODORO y FABIO. [Hablan aparte]
FABIO:
(Pensó matarme el marqués; TEODORO: Yo quiero darte un consejo. FABIO: ¿Cómo?
TEODORO: El conde Federico FABIO: Voy como un rayo. TEODORO: ¡Camina! Vase FABIO TEODORO: ¿Llamábasme?
DIANA:
Bien ha hecho
TEODORO: Un hora he estado leyendo
DIANA:
Teodoro, yo te lo creo. TEODORO: Ese lenguaje no entiendo.
DIANA:
No hay más que entender, Teodoro,
TEODORO: Cierto que vuseñoría
DIANA:
Eso no, Teodoro: advierto
TEODORO: ¿No hay remedio?
DIANA:
¡Pícaro, infame! TEODORO: ¿Qué hace vuseñoría?
DIANA:
Daros, por sucio y grosero, Salen FEDERICO y FABIO. [Hablan aparte] FABIO: Tente.
FEDERICO: Bien dices, Fabio; no entremos.
DIANA:
No es nada: enojos que pasan
FEDERICO: ¿Quiere vuestra señoría
DIANA:
No quiero
FEDERICO: Quisiera venir a tiempo
DIANA:
Gusto, Federico, tengo; Vase. [FEDERICO y FABIO] hablan aparte FEDERICO: (Fabio... FABIO: ¿Señor...
FEDERICO: Yo sospecho
FABIO:
No sé, por Dios; admirado FEDERICO: ¡Bañóle de sangre el lienzo!) Vanse FEDERICO y FABIO
TEODORO: Si aquesto no es amor, ¿qué nombre quieres Sale TRISTÁN
TRISTÁN: ¿Siempre tengo de venir TEODORO: ¡Ay Tristán!
TRISTÁN: Señor, ¿qué es esto?
TEODORO: Con sangre
TRISTÁN: Por Dios,
TEODORO: No te espantes; que está loca
TRISTÁN: Señor, que Juana o Lucía
TEODORO: No sé, Tristán; pierdo el seso
TRISTÁN: Contáronme que un doctor, Sale DIANA DIANA: Teodoro... TEODORO: ¿Señora...?
TRISTÁN: (¿Es duende
Aparte TEODORO: ¿Ya no lo ves? DIANA: ¿Estás bueno? TEODORO: Bueno estoy.
DIANA:
¿Y no dirás
TEODORO: No puedo DIANA: ¡Qué poco sabes!
TEODORO: Tan poco DIANA: ¿Hícete sangre? TEODORO: Pues, ¿no? DIANA: ¿Adónde tienes el lienzo? TEODORO: Aquí. DIANA: Muestra. TEODORO: ¿Para qué?
DIANA:
¿Para qué? Esta sangre quiero. TEODORO: ¿Para qué? DIANA: Para hacer lienzos. Vase TEODORO: ¡Hay disparates iguales! TRISTÁN: ¿Qué encantamientos son éstos? TEODORO: Dos mil escudos me ha dado.
TRISTÁN: Bien puedes tomar al precio
TEODORO: Dice que son para lienzos,
TRISTÁN: Pagó la sangre, y te ha hecho
TEODORO: No anda mal agora el perro,
TRISTÁN: Todos aquestos extremos
TEODORO: ¡Quiéralo el cielo!
|
|
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|
|
| Los textos acá colocados son en su gran mayoría de dominio público y/o sus autores han autorizado su colocación. Algunos fragmentos de obras comerciales pueden estar presentes con fines educativos. El respeto al derecho de autor es una parte central de la actividad literaria. Si alguien considera que se vulneran sus derechos o que se hace uso inadecuado de algún contenido o material, favor contáctarnos para retirarlo de inmediato. | ||
| Ciudades Virtuales Latinas - CIVILA.com y Educar.org (c) 1996 - 2006 | ||