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11- Oóiu (Avestruz)

11- OÓIU (AVESTRUZ)

Aprovechando la visita de la tribu Iéskat, los niños invitaron a sus pares a jugar “pilma”, juego deportivo de conjunto para el que previamente se marcan dos círculos en el suelo de esta manera: Una persona en cuclillas, munida de un palito, gira con el brazo extendido marcando un círculo en el suelo, luego hace diez pasos y marca otro igual. Es necesario hacer una pelota, en este caso de cuero, vejiga o panza, rellena con lana de guanaco, bien apretada.

Dentro de cada círculo se ubicarán cuatro participantes, siendo el juego de todos contra todos, ya que consiste en arrojar la pelota desde un círculo hacia el otro. Los que la reciben tratarán de tomarla, para lo cual deben empujar a los demás procurando sacarlos del círculo. El que salga o pise afuera quedará eliminado, hasta quedar uno en cada lado. Se empuja desde que parte la pelota hasta que es tomada. No se permiten golpes ni sentarse en el suelo. Al comenzar el juego, los participantes se colocarán mirando hacia fuera de los círculos; es decir, espalda con espalda. Este juego tiene sus variantes: pueden participar más de cuatro por lado, cuando así se convenga. Al quedar sólo un participante por lado podrán prolongar el juego arrojándose la pelota hasta que a alguno se le caiga o no logre atajarla.

Comenzaron por jugar solamente los varones, mientras las niñas vivaban a unos u otros contendores, hasta que el cansancio logró algunas deserciones. Entonces las mujercitas se animaron y decidieron jugar, con lo que pasaron un día muy divertido.

Antes de regresar a la toldería estuvieron en el arroyo y disfrutaron de un chapuzón, haciendo gala de habilidades tales como la zambullida, permanecer bajo el agua, buscar un pescadito y otros juegos.

-          Vayamos a las dunas a buscar “cápar”-, invitó Ótilkel.

Todos accedieron y, después de disfrutar de él, emprendieron el regreso al campamento.

De inmediato fueron al kau de la abuela Tama, que los estaba esperando mientras hilaba finas hebras de lana de guanaco con su huso de madera y piedra.

-          ¡Ua ingue koone Tama!-, saludaron los niños.

-          ¡Ua ingue tálenke!-, respondió alegremente la anciana.

Uno de los visitantes le alcanzó una bolsita conteniendo “cápar”, que la abuela agradeció diciendo:

-          ¡Nákel, nákel, cápar konke! (Gracias, gracias, cápar dulce!)

Se ubicaron en sus lugares rápidamente y la abuela, sentada en su vieja piedra, dijo:

-          Les contaré por qué el Oóiu no vuela como las restantes aves. Durante la reunión de la laguna, cuando se estaba tratando acerca del viaje a Aoni Güent, Elal solicitó la presencia de Oóiu, recordando que, como era grande, no le sería difícil llevarlo en un vuelo rápido y mandó a Patn a avisarle que venga enseguida.

-          - ¿Volaban los Oóiu, abuela Tama?-, preguntó asombrada Keóken.

-          ¡Sí, volaban y eran muy resistentes!-, aseveró la anciana-. En vista que demoraba mucho y que Kápenke tampoco llegaba, Kokn fue designado para realizar la misión de conducir a Elal a su nueva morada.

-          ¡No le dijo Patn que fuera urgente?-, consultó Tankelou.

-          Sí, se lo dijo-, confirmó la abuela.

-          ¿Por qué no se apuró entonces?-, preguntó Átele.

-          Cuando Elal se lo preguntó, él respondió que había venido caminando, para no ser visto por los gigantes, que seguramente lo estarían espiando. Por ese motivo Elal consideró que Oóiu caminaría siempre, no siéndole necesarias las alas, aunque las conservaría para recordarle su torpe proceder. Claro que a causa de caminar incrementó la velocidad y resistencia de sus piernas. También se ganó la enemistad de Patn, quien había cumplido su misión.

-          ¡Con razón los zorros persiguen a los avestruces y hasta le comen los huevos y los pichones!-, razonó un niño.

-          ¿Qué nos vas a contar mañana, abuela?-, consultó Losha.

-          Como estamos en luna llena, mañana les hablaré de la creación de la Luna-, prometió la anciana.

Los niños se despidieron:

-          ¡Ketouans koone Tama!

-          ¡Ketouans tálenke!-, respondió sonriendo la abuela.

 

Prólogo | Introducción | 1- Creación del Mundo | 2 - Creación del Sol | 3 - Creación de la Isla | 4 - Los Gigantes | 5 - La Reunión de la Laguna | 6 - Olje (Zorrino) | 7 - Kius (chorlo) | 8 - Kápenke | 9 - Kiken (Chingolito) | 10- Teuepen (Pecho colorado) | 11- Oóiu (Avestruz) | 12 - Keengenkon | 13 - Tons (noche) | 14 - Keóken | 15 - Terke | 16 - Goln, el puma | 17 - El Chalten | 18 - Shintaukel | 19 - Uekne | 20 - Takaurr | 21 - Uendeunk | 22 - Viaje al sol | 23 - Las pruebas | 24 - Otras pruebas | 25 - Elal y Teluj | 26 - Elal triunfa | 27 - El regreso de Elal | 28 - La muerte de Takaurr | 29 - Fin de Elal | Vocabulario | Frases | Bibliografía | Personajes mitológicos | Obras del autor

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