No es tarea
fácil, ni llegan a un total acuerdo los críticos
literarios, en hacer una clasificación de los escritores
latinoamericanos nacidos en las primeras décadas del Siglo
XX.
Se han
estudiado algunas tendencias comunes tratando de clasificar
en realismo mágico, literatura indigenista, el criollismo,
la literatura
política, la narrativa de la Revolución mexicana y otras
formas actuales.
El
realismo mágico posee como caracteres que lo
distinguen:
Entre
los representantes más importantes de este movimiento, se
encuentran Jorge Luis Borges,
Alejo Carpentier, Juan
José Arreola, Miguel Ángel Asturias, Lino Novás Calvo y
otros.
La literatura
indigenista, como su nombre lo indica, toma el tema del
indio como predominante. En especial esta literatura se
desarrolla en los países andinos, donde indios y mestizos
abarcan una gran parte de la población. En las obras se
refleja una raza despojada y oprimida, con una dolorosa
descripción de la realidad social, que sirve de denuncia o
protesta. En este movimiento se
destacan escritores como Ciro Alegría, Jorge Icaza, Juan
Rulfo, César Vallejo, José María Arguedas, Alcides
Arguedas, entre otros.
Hay otro grupo
de escritores que desarrollan el tema urbano dentro del
realismo social, como Manuel Gálvez, Alfredo Pareja Díez-Canceco
y Manuel Rojas.
Y sin
clasificarlos plenamente, pero pertenecientes a la más alta
producción literaria latinoamericana, resaltan los nombres
de Mario Vargas Llosa, Julio
Cortázar, Ernesto Sábato, Jorge Amado, Carlos Fuentes,
Juan Carlos Onetti, Gabriel
García Márquez, Rómulo Gallegos, José Eustasio Rivera,
Mariano Azuela.



