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Vuelos Subterráneos

VUELO SUBTERRÁNEO

MARIO MELÉNDEZ
TALCA 2002

TRIBUTO

Hago una raya en el tiempo
y veo como mis huesos caen por siglos

SEÑORES DEL SUR

Señores del sur
he comprometido mis raíces con ustedes
mi palabra llegará como un río
a recoger la tierra y su origen
Llámenme agricultor
cuando el trigo se despierte
cuando cruja la semilla
y el invierno se levante en una mano
Llámenme soldado
cuando el agua y la piedra se reúnan
entonces seré el puñal
que desgarre ceniza y envoltura
No digan al Maule como me llamo
me reconocerá por la voz
por los susurros que mis labios
llevarán hasta su lecho
No digan nada en Constitución
o en Pelluhue o en Chanco o en Curanipe
mi nombre fue encontrado en una ola
no es necesario que digan nada

Señores del sur
mi casa es mi mejor emblema
Pueden ver a través de las ventanas
o a través de mis ojos
lo que les tengo preparado
Abriré de una en una mis heridas
y escupiré poemas en vez de sangre
y a todos les diré mi nombre

Porque no quiero ver a Pedro
arrinconado en un museo
o a Manuel Francisco
retenido en una boca
Ellos sabían cantar
eran dos vientos de distinto oficio
dos gotas que el Maule
sacudió con violencia
Y yo  ¿quién soy?
algo tengo de todos
cara de pan o de hormiga
muslos comprometidos
con el sabor de la tierra
hombros de padre
dientes de inquilino o de patrón
Soy una flor con espinas
y pétalos de mármol
un poema preparado
con la lluvia de cada día

VINCENT 1993
a Vicente Huidobro

El gran poeta de las vanidades
se mira al espejo y dice
no hay otro mejor que yo
no hay otro más hermoso y delicado
más burlón, paradojal e irresistible
Y cuando voy por las calles
me persiguen y me piden autógrafos
se aglutinan en torno mío o se desmayan
porque soy más inmortal que las agujas
y en mi boca suspiran las estrellas
Así, cada montaña es un pelo en mi oreja
y cada nube una escalera de emergencia
donde subo y bajo como un mago
persiguiendo su conejo
sin darle jamás alcance
No obstante los helicópteros me adoran
me adoran también las escolares que diviso de reojo
me adora el trapecista de un circo desahuciado
me adora la azafata de un vuelo imaginario
me adoran los enanos, los duendes, los fantasmas
y todos gritan  “Ahí va Vicente, ahí va
con su cara encerrada en un sombrero
ahí va, el que se orina en los astros
el que respira copihues
y cambia de color hasta volverse inaguantable”

Y yo me río como un buda chocho
cuando arrojan flores a mis pies
y me lleno de números telefónicos
y de mujeres que darían sus propios pechos
por rozar mi frente de amante multitudinario
o por mirar mis cabellos salidos de un arcoiris de fruta

Tengo unos cuantos lunares en francés
y un gato que me habla en un idioma póstumo
y un perro que me muerde y me lame las antenas
y un cilantro preguntando quién soy
y yo le digo “No me busques
no hagas caso de la rosa deshojada
tú tienes tu propia sabiduría
tu propio olor
tu apellido en la cazuela del domingo
y no necesitas ser tan hermoso
para que ellos te respeten
cuando con sólo probarte
tienes ganado el cielo
y un espacio en mi garganta”

Ahora me marcho en mi paracaídas
me marcho en mi aeronave de plumas anónimas
me marcho a pellizcarle las nalgas a un piano
a dormir una siesta en un ataúd de huevo

QUE SALGA EL INDIO ENTRE LAS PIEDRAS

Que salga el Guayasamín que cada uno tenemos
que salga el indio entre las piedras, médula a médula
el gran precipicio que somos, la gran llaga ecuatoriana
y lo que cae del ojo al cielo, y lo que arruga el aire
y lo que sale de nosotros mismos como una rosa deforme
y lo que araña más adentro que salga
que salga el trueno, la bocanada, el relámpago
la hebra furiosa y tuerta que mira sangrar el alma
y aquí, en esta jaula ardiente que es América de luto
están pendiente los nombres de aquellas manos clavadas
de aquellos pies desahuciados, de aquellos huesos de humo
de aquel sueño arrojado al gran ataúd del miedo
o simplemente del árbol con sus ramas infinitamente secas
Porque no estamos muertos, no estamos
y hay uno que ahora brinca por encima de los sables
y hay uno que bebe fuego y lleva alas de ceniza
y hay uno que agrieta el río con su cráneo universal
y hay uno que dice yo, yo soy el indio entre las piedras
y todo el horror humano se me apaga en el cuerpo
y tengo lágrimas y penas
y el corazón como una luna borracha
y el esqueleto dormido, y la mandíbula tiesa
y a mi oído brama el perro de las noches podridas
y a mi boca rueda el beso de la angustia que mata
Y yo pinto, yo pinto con mi voz y con mis uñas repletas
yo pinto con mi oxígeno la cicatriz del viento
raspo la puñalada maldita de los siglos
me sumerjo en el ácido mortal de las pupilas andinas
desnudo el recuerdo de la calavera sombría

y en mí sobreviven las tripas cortadas de cuajo
y cada grito soy yo, cada mejilla nacida del grito
cada suspiro fatal y su patria de aguja
cada mujer, cada hombre
cada animal volteado en la vértebra dramática
todos y cada uno de ellos
y en todas partes la vida como un sol amargo
y yo, hinchado de colores
cierro las alas y duermo sobre la tristeza

GUACOLDA

Hembra continental vestida para un viaje sin palabras
la sombra del espejo donde mueren las miradas
se parece a ti
tiene las mismas grietas esparcidas en un mar amargo
la misma historia adolorida en el balcón
donde la raza asoma 

Oye a los jinetes adherirse al gran imán de los recuerdos
siente a la manada desgarrar las armaduras de los dioses
huele al primogénito del viento galopar de noche
mientras sangran a lo lejos las encías
y la muerte entra en la herida de la muerte
deshuesando el bien y el mal

Sube en el latido del cultrún
hasta donde el cóndor sacude su cabellera intratable
su túnica de plumas ancestrales
su vuelo matrimonial de alas sonámbulas

Y baila
baila junto a los hijos que no vendrán a consolarte
baila entre los guerreros que degollará el olvido
baila con tu pueblo el rito de la flecha sudorosa
el rito de la flecha sin piedad
el rito de la flecha sin sonrisa
el rito de la flecha humedecida
por el llanto de las calaveras
por el llanto de los coihues y de los sueños castrados 

Y aún así
cuando la sangre mueva los pies
para hablar con los espíritus
y tú la veas venir hacia tu propia sangre
hacia tu propio pie
hacia tu propio origen
cuando el musgo tape las sobras
de la gran ira de Arauco
y los pájaros queden con la servilleta puesta
malhumorados por no haber llegado antes
cuando los ríos se ahoguen de ardor
y el queltehue amontone los gestos
del último de los caídos
lucha
lucha para que el pan se desmigue en tu mesa
lucha para que el maíz recupere su orgullo
lucha para que la flecha sonría de nuevo
para que el ciervo te enseñe a  beber
para que el miedo no roa tu alma

Lucha hasta que el luto anestesie tu edad
porque estás destinada a hacerte llaga
y en ti mamarán las estrellas
 
EL ÚLTIMO GUERRERO

Lautaro – Lautaro dice su galopar
y sus perros lo siguen como el viento
(Leonel Lienlaf)

               1

Hijo del más sangriento día
tu ardor ilumina la ruta donde pasas
tu cabellera de cruces se alarga
y se pierde en sí misma
y en ella cuelga la noche con dientes y cometas
en ella cuelgan las gotas de un amanecer distante
incierto y desbocado como un caballo ciego
trotando sin edad y sin memoria
secretamente adherido al resplandor de un beso
Secretamente hacinado entre sombras y estrellas
llegas de donde nadie ha venido jamás
jinete de la luz sin estandarte
recopilado en antologías futuras
en episodios por siglos malheridos
traes la evocadora acústica de los mares
el eco de un relámpago que roe la tiniebla
traes un millón de abejas atadas al cuello
imitando los gestos de un espejo sonámbulo
traes en tu corazón un bosque azul
una semilla para ser repartida
una trinchera donde aguardan los olvidados de siempre
Y pareciera que tu voz es brisa, lluvia, tempestad
lamento de volcán recién nacido
campana de una aurora preñada
más primitiva y más pura que el deseo y su ceniza
más aferrada a la tierra que a su propia vida

               2

Vocero de los sueños
los pejerreyes no saben de ti
pero han navegado las aguas que riegan tu origen
han visto latir las aguas
y en ellas quieren morir
sin más adiós que un mediodía de escamas
sin más despedida que tu sangre río abajo
destiñéndolo todo
Porque a pesar de los ladridos del hambre
a pesar de las caricias del miedo
a pesar del trino manoseado del recuerdo
te sacudes las hormigas espolvoreándolas
más allá de la penumbra
te levantas como un viento acorralado
echando fuego y telarañas de luto
cicatrices de una guadaña ensañada
con los verdugos del alma
con aquellos que reparten el dolor
y la miseria a bocanadas
contra esos te levantas
sin espada y sin coraza
armado solamente de palomas
y murciélagos inéditos
de grillos que interpretan a capella
la eternidad de tu alegría

HAN VUELTO LOS TAMBORES

a Nelson Mandela

Hay que ayudar a Tarzán
a reconstruir la selva
Los animales también aportarán lo suyo
y un día no muy lejano
veremos al mono feliz
colgado del árbol más hermoso
como en las tardes inolvidables del cine
y las revistas animadas
Qué tiempos aquellos
Los elefantes estaban seguros
que vivirían cien años
y el cocodrilo soñaba con ser
el malo de la película
Pero el hombre llegó
con una industria bajo el brazo
llegó derribando montañas
llegó a silenciar las cascadas
a derramar esquirlas y muerte
al paraíso sagrado de las moscas
avanzó con su tenaza cortando
hiriendo, acorralando
se abrió paso entre el follaje
dejando la suave marca del acero
y la sonrisa de la pólvora
hizo camino de las flores
se aprovechó de la semilla
de la piedra, de la rama
rapó la mejilla del indio
e instaló su reino aguas arriba
donde la luna de vez en cuando
bajaba a beber
y a conversar con las cenizas
Todo se convirtió en ciudad
o campo ajeno
todo se lo llevó el cemento
Y aparecieron razas nuevas
y nuevas enfermedades
nuevas historias salidas
de países poderosos
con mucho oro y páginas de odio
con muchos rifles
y cadenas recién pintadas
Tarzán entonces trató de hablar
y fue acusado de herejía
y declarado enemigo de Su Majestad
y de los piojos de la corona
A Jane le sucedió algo parecido
y debió correr a casa de su madre
y esconderse bajo la cama
para no ser encontrada
Del grueso de los animales
nunca más se supo
Cuentan las malas lenguas
como el león luchó en vano
durante siglos
y los pocos ejemplares sobrevivientes
tuvieron que huir muy lejos
y así evitar el exterminio
El resto no corrió la misma suerte
cayeron en la trampa del marfil
y del colmillo traicionero

Por otro lado el negro cambió de color
y fue más claro hasta hacerse irreconocible
Otros se mantuvieron intactos
pero el destino los durmió en un sueño amargo
los sedujo en una feria de alacranes
y acabó por retorcerse en cada uno de sus labios
Al tigre se le cayeron las muelas
el agua pensó en envejecer
la víbora nadó en su propio veneno
el ciervo y la polilla sólo deseaban la muerte
Pero una noche un grito sacudió la selva
se propagó hasta confundir la tierra
hasta pelar las tripas
del más crudo de los chacales
Era Tarzán quien regresaba
Tarzán desde la liana de los años
Tarzán entre las canas de una jaula
venía para quedarse
venía cuchillo en mano a liberar las ataduras
a castigar los torsos blancos
Y ellos tuvieron que retroceder
tuvieron que tragarse sus propias pisadas
tuvieron que guardar sus trofeos
sus pieles, sus fotografías
mientras el cielo contemplaba emocionado
y una canción se derramaba en la niebla
“Sonríe  niña y oye los tambores
porque el sonido de mi llama ensangrentada
está más verde y más vivo que nunca
sonríe niña, sonríe
porque he sembrado en el huerto de mi alma
tu voz morena que florecerá por siempre”

KU KLUX KLAN

Perdóname, Señor
he nacido esclavo
tendrás que protegerme mientras viva
Algunos no me dejarán tranquilo
impedirán que tenga casa, comida, patria
me quemarán los zapatos y la lengua
me arrancarán las camisas y los ojos
me teñirán el pelo y las arrugas
querrán matar mi color con agua hirviendo
querrán morder mi corazón con sus colmillos
querrán borrar mi nombre y el de mis hermanos
Y tú tendrás que ayudarme, Señor
cuando me cierren las puertas al revelar mi origen
cuando me caigan a pedradas
a la salida del trabajo
cuando me escupan la cara
y me levanten de noche para golpearme
hasta dejarme sin pulso
y me digan “Negro, no te queremos
vuelve a la selva a cazar lagartijas
vuelve a la orilla a vender tus canoas
vuelve a la escarcha a revolcarte con los tuyos
no te queremos
somos nosotros los elegidos en esta historia
no te queremos
somos hermosos y valientes y justos
para nosotros el oro
para ti las cadenas
para nosotros el trigo
para ti la maleza
para nosotros las palabras
para ti los sonidos, los gestos y las lágrimas
no te queremos, regresa”

Pero yo no me iré, Señor
y mostraré mis llagas
y estaré orgulloso de mis llagas
y cantaré y bailaré y moriré por los míos
y por ellos seré pasto, piedra, camino, océano
por ellos seré árbol encadenado a la tierra
por ellos me levantaré del barro
hasta ser bandera
me abrazaré a la sangre de mis antepasados
ellos me seguirán con sus tambores
ellos me prestarán sus cuchillos y sus flechas
ellos rezarán por mí
y por los que vienen detrás de mí
y cuando mi alma desfallezca
y mis manos desfallezcan y mis huesos desfallezcan
ellos me levantarán de nuevo para seguir luchando
y yo veré la luz a pesar de las heridas
y a pesar de los rencores florecerán los sueños
y mis pasos poco a poco visitarán los mercados
mis manos recorrerán el pelaje de las panaderías
mis ojos aprenderán a ver otros ojos
mi voz se fundirá con otras voces
mis palabras serán escuchadas
y yo escucharé otras palabras
y ya no habrá ira ni llanto
ya no habrá miedo ni olvido
y nuestro pueblo será uno más
entre los pueblos de la tierra
nuestra raza propagará su canto
como una semilla
y tú, Señor, de memoria
cantarás con nosotros 

ME SOBRA UN MUERTO
a Pablo de Rokha

Me sobra un muerto, me sobra
me sobra un muerto y no soy yo, quién es
y viene de la levadura y de los precipicios
me sobra un muerto
un muerto martillándome la piel
me sobra un muerto y no soy yo
porque estoy vivo y lo presiento
lo respiro, y cae de la manga de otro muerto
y cae y cruza mi camisa, y da la vuelta
y sigue y sigue en mi esqueleto, un muerto
un muerto en mi esqueleto, instalado de por vida
un muerto me sobra y no soy yo
y llora y grita y ríe con su carcajada demoníaca
un muerto, un muerto sagrado
un muerto en el gemido del espanto
un muerto derramado en mi garganta y en mi sed
con su ceniza de elefante
en el vinagre, en el aliño de los años
un muerto rodeando los cristales
en las babas, en el pus, en los gusanos malolientes
defecando un muerto sus palabras
o en la suma de las voluntades o en ninguna
o en la roca de las rocas, trapicado el invencible
el muerto agujereado por los otros
inmutable en el zarpazo, en la estocada del olvido
me sobra, me sobra un muerto y no soy yo
porque patea y raspa
engulle con su dentadura cavernaria
hasta rozar por fin la sal del universo

LA DANZA DEL TORO
a Carlos Díaz Loyola

Difícilmente olvidarte porque la sangre no se olvida
no se olvida el volcán o el cuchillo de tu boca
o la barba desgarrada en el muro de los siglos
o el eructo de la tierra con su llanto de trinchera
y su color de mosca y su veneno anónimo
Difícilmente la orina del mar con sus alas marchitas
y el grito funerario del cielo y el ojo del relámpago
y la muerte de los muertos y la vida de los muertos
y el mantel del infinito a saltos
sobre los pechos del destino que devora, araña
rompe las cavidades del pubis y su recuerdo ardiente
de cada memoria fría, de cada aullido en llamas
terrible como la cópula de las entrañas
o el latido de un trueno enfermo
terrible en su plumaje de holocausto
en su piel de cataclismo
en su cintura trizada por la sed y el hambre
en los labios del otro, en los huesos del otro
en el gran animal que somos
mientras la panza gime y se retuerce de lombrices
y las arrugas crecen y los bigotes crecen
y crece también la muerte como una muchedumbre
la muerte diaria que nos acompaña, oscura, macabra
deforme en su legado de grietas, en su acento de oruga
en el perfil de las hogueras y de los hipos del universo
Difícilmente olvidarte en la cascada de los sueños
en el gran litoral del miedo o en la vendimia de mi alma
en el vuelo rasante de las letras y de las piedras humanas
en la anatomía del fuego y en las momias recientes

Difícilmente olvidarte cuando caen los bostezos
y la luna tiene un raro parecido al aire
que sofoca las arterias
y aparecen los ciegos y aparecen los ciegos
y aparecen los ciegos cantando con tu voz de bestia
con tus uñas ancladas, con tu eco de tren deshabitado
y con tu noche de alambre y de esqueleto sonámbulo
Porque difícilmente podremos olvidarte, difícilmente
aunque no traigas regalos, aunque te canses del viento
aunque se apaguen tus muelas, difícilmente en el rugido
de un viejo corazón o una camisa de fuerza, difícilmente
en el olor a pólvora de los sesos, en la saliva ausente
y en el verso degollado a la luz de los infiernos

NEMESIO VIENE A CABALLO
a Nemesio Antúnez

Nemesio viene a caballo, lo oyes
viene pintando la noche con su abrigo de colores
viene rociando las nubes con el agua de sus huesos 

Es él, lo oyes, galopa amarrado a un árbol
y salta al gran vacío con su corazón sin terminar

Viene de tantas maneras que a veces se pierde
con el ruido de los pájaros o enciende su esqueleto
para que otros no lloren de frío

Este es el viejo jinete salido del Apocalipsis
como una mano eterna que aprieta
o un suave beso malherido o gastado
por el aroma del recuerdo 

Es él, es él, atravesando el arcoiris
dando esperanza a la piedra o enamorando a la más fea
porque también es hermosa en los sueños ajenos

Este es  Nemesio, Nemesio de Chile
pequeño padre del amor sonámbulo
poeta del color humano y admirador de todas las cosas
incluso de la muerte donde ahora habita y permanece
mientras espera que alguien le sonría

ANTOLOGÍA PÓSTUMA

Hugo González ha muerto
Su alma quedó entre los rieles
tendida para siempre
Su sangre mordió los durmientes
en esa tarde de aullidos
en esa tarde donde tus sueños
se encaramaron
al gran tren de la agonía
ese que te miró a los ojos
sin avisarte
y luego se te entró por las carnes
y por los huesos y las arterias
y se colgó de tus recuerdos
para llevarte lejos
como único pasajero
de ese viaje sin regreso
de ese viaje sin abrazos
sin maletas, sin pausas
a solas contigo mismo
y con los hijos que no tuviste
y que sin embargo te esperan
tal vez en algún planeta
que sólo tú conoces
Hugo González
que a nadie le negaste el pan
el vino, la sonrisa
la gratitud de tus palabras
tu abrazo fermentado
y ahora nos dejas solos
lamiendo nuestras heridas
jugando con las migas
de tu último banquete

Qué haremos sin tu corazón
Qué haremos sin tus gorriones
y tus abejas
Tú que empollaste la alegría
para que otros la disfrutaran
Quién se robó tu alegría
Quién se robó tu alegría
y la repartió por el mundo
No hay nada más que decir
Hugo González
me despido de ti
como te hubiese gustado
con un gol de media cancha
con un rebaño de niños
con un racimo de besos
Porque no hay luto para aquellos
que encienden los amaneceres
para aquellos que se visten
con la luz de las estrellas
Porque Hugo González
no irá al cielo
para estar con Dios
es Dios que vendrá
donde Hugo González
para dormir junto a él
bajo la tierra

ÉSTA ES MI SANGRE

a Ramón Meléndez

Mi abuelo era carpintero
un gran maestro
de los clavos y la madera
Él se entendía con las casas
con las vigas, con las ventanas
con las puertas
se entendía con las bisagras
y con la gente que le contrataba
Un viejo lleno de historias
un erudito en el arte del serrucho
en la estrategia del martillo
un sabio al fin
desparramado en la pobreza de los años
Mi padre conoció de sus batallas
de sus bostezos
alimentó a este soldado sin camisa
lo levantó en la derrota
anduvo de la mano en el dolor
en la insistente necesidad
Puede llorar maestro Meléndez
puede llorar en este hombro
que le pertenece
puede llenar de lágrimas mi alma
Aquí estamos de nuevo en una lucha distinta
aquí estamos entre ladrillos y cemento
formón en mano, tristeza en mano
y este poema que nació a martillazos

PELÉ

Edson Arantes do Nascimento
jugaba fútbol con la pobreza
De niño su sangre negra
pateaba el aire
y en una cancha de arroz
se desvistieron sus estrellas
Nadie le dijo a donde ir
pero sus sueños
tenían piernas y alas
y un corazón redondo
como el mundo de su infancia
un corazón de cuero azul
en el que habitaría
ahora sin hambre y sin miedo
porque sólo él
guardaba las llaves
en sus zapatos de luna

LA PLAYA DE LOS POBRES

               1

Los pobres veranean en un mar
que sólo ellos conocen
Allí instalan sus carpas
hechas de mimbre y celofán
y luego bajan a la orilla
para ver la llegada de los botes
curtidos de adioses
En la playa
la miseria se broncea boca abajo
el hambre toma sol en una roca
los niños hacen mediaguas en la arena
y las muchachas se pasean
con sus bikinis pasados de moda
Ellas tienden sus toallas de papel
y se recuestan a mirar el reventar de las olas
que les recuerda la forma de un pan
o una cebolla
Mar adentro nadan sus sueños
Y ellas ven al vendedor de helados
acariciando sus pechos
o a ellas mismas en un viaje hacia la espuma
del que regresan con vestidos nuevos
y una sonrisa en el alma

               2

Los pobres veranean en un mar
que sólo ellos conocen
Y cuando cae la tarde
y el horizonte se desviste frente a ellos
y las gaviotas se desclavan del aire
para volver a casa
y el crepúsculo es una olla común
llena de peces y colores
ellos encienden sus fogatas en la arena
y comienzan a cantar y a reír
y a respirar la breve historia de sus nombres
y beben vino y cerveza
y se emborrachan
abrazados a sus mejores recuerdos
Mar adentro nadan sus sueños
Y ellos ven a sus hijos camino de la escuela
cargando libros y zapatos y juguetes
o a ellos mismos regresando del trabajo
con los bolsillos hinchados
y con un beso pintado en el alma
Y mientras ellos sueñan
el hambre apaga sus fogatas
y se echa a correr desnuda por la playa
con los huesos llenos de lágrimas

CANTO DESHUESADO

Cuando los muertos miren para atrás
los jardines ya estarán florecidos

A VIVA VOZ

A los ríos que dejaron sus pechos en el mar
a la tierra de mejillas prolongadas como tripas
a la piedra madura que besa viento y camino
a las montañas maternales
a la flora y fauna decapitada por manos sangrientas
a los volcanes reprimidos
a la lluvia inconsecuente de los bosques y ciudades
a las aves con sus maletas y sus alas
a los desiertos enemigos del agua pura
al vino que incendia la garganta del pueblo
a los hielos de entrañas frías y secretas
a los valles, a los cóndores
a todo lo que es parte de mí y de mi poesía
a ellos levanto mi lápiz
a ellos dedico la semilla de la noche
mi soledad de araña que cae sobre la patria
y sobre cada palabra que sale a mi paso
mi voz enamorada de la primera y última gota
de mis hermanos
mis labios color de fruta
mis venas acariciadas por el sueño salvaje
mi agonía incesante y profunda
mi religión de aullidos desatados
mi juventud sonora y definitiva
A ellos levanto mi puño como una bandera
a ellos dedico el calor de esta brasa
de esta lágrima de Dios llamada Chile

SANGRE EN EL EXILIO

Cuando llegó el invierno a Chile
miles de pájaros volaron con la primera lluvia
estaban asustados entre la sombra y la muerte
y prefirieron emigrar con sus vidas hacia otras vidas
Tomaron el primer avión desesperados
se arrojaron a los muelles persiguiendo barcos
cruzaron las montañas huyendo de las lanzas
y dejaron atrás la patria y a los herederos del hambre
Algunos no despegaron jamás
les arrancaron las alas en el intento y la lucha
desaparecieron con nombre y apellido
bajo los árboles de hierro
los encerraron en jaulas por especies
y cuando años después los encontraron
tenían la caricia del cuervo entre sus plumas
Los otros, los perseguidos
los pájaros del pueblo que lograron atravesar la muerte
debieron acostumbrarse a volar de otra manera
a sentir de otra manera, a respirar de otra manera
La tierra ajena los había recibido
la tierra amiga los invitaba a su mesa
a compartir el pan y sus dolores
Muchos incluso en la agonía
soñaron con ver la patria por última vez
pero la patria también agonizaba
había querido volar con sus alas rotas

MÁS ALLÁ DE LA GUITARRA

a Víctor Jara

Más allá de la guitarra
están las manos separadas de la patria
un sonido de alas que arde
y quema mis zapatos
una invitación a orinar sobre la tierra
con la semilla pura del canto
Más allá de la guitarra
la sangre dibuja una música violenta
y la cabeza del cantor se llena de agujeros
y de besos con olor a muerte
Más allá de la guitarra
los caminos lloran
la lluvia llora y cae de rodillas
porque el hijo de la tierra
no completará sus pasos
Más allá de la guitarra
más allá del estallido
que apagó los corazones
más allá de este poema
y con la herida inolvidable
de un tiempo inolvidable
los ojos buscan a Víctor
más allá de la guitarra
y de la patria

QUIÉN ESCRIBIRÁ ESTE DOLOR

Quién escribirá este dolor
Quién destapará los gritos enumerándolos
Quién se atreverá a hacerlo
Porque si nadie se ofrece
yo estoy dispuesto a correr el riesgo
Pero qué puedo decir
si hay tanto de qué hablar
son tantos los rostros que jamás amanecieron
tantos los ojos rotos
Esa mujer me pregunta si lo he visto
ese anciano me pregunta si lo he visto
Y yo, qué puedo decir
si me veo en una calle herido
si me veo en el fondo del mar
o en una fosa o torturado o suplicando
qué puedo decir
si estoy bajo la tierra y me desmigo
Que sea otro quien escriba este dolor
que sea otro el que se vista de negro
el que corte las flores
el que enloquezca
yo solamente enterraré a los muertos

A MI PATRIA CUANDO LLORA

No levantes esa piedra
porque verás muchos zapatos
no respires bajo el mar
porque hallarás los cordones
y las suelas
no te cuelgues de los árboles
o de los techos o de la noche
apilarás ceniza y sangre
entre tus dedos
no trajines la tierra
no escupas sobre la saliva
descuartizada y seca
no sumerjas la cabeza en un desierto
no llores, no asesines

La patria es más profunda que el agua
más genital y profunda
es una larga lanza
atravesada por montañas
cauces y edificios
atravesada por vivos y por muertos

En cada parque crecerá una flor
con cicatrices
en cada río nacerán peces
que llegarán al mar con ecos y tambores
en cada casa escucharás murmullos
en cada calle un grito
en cada puerta que se abra
una estocada que conoces

Y verás bajo esta tierra
bajo esta lanza desgarrada y rota
toda la sangre de un pueblo
toda la sangre encendida
de un corazón que renace
toda la sangre enterrada
hecha victoria y canto

MI PUEBLO

Mi pueblo tiene frío cada día del año
tiene hambre y sed y juventud
Mi pueblo es un pedazo de madera
de cama que no alcanza para cuatro o para ocho
Mi pueblo tiene lluvia y viento
tiene caras dibujadas con ceniza
tiene manos que aplauden para no morirse

Mi pueblo no tiene nombre
no tiene edad ni edades
no tiene calles ni sonrisas
Mi pueblo no tiene Dios
la levadura y la sal vencieron a los santos
el agua de los grifos fue más pura que una iglesia
Mi pueblo es un resumen del amor cansado
es una biografía sin orillas ni rincones
un cadáver reciente
una copa que jamás será llenada

Mi pueblo tiene niños que parecen ancianos
y ancianos que se robaron los años
tiene mujeres con ojos fracturados
y hombres cortados por la mitad
Mi pueblo tiene árboles sin troncos y sin hojas
tiene rosas que cambiaron su color
por un kilo de pan
Mi pueblo es una herida en el tiempo
una guitarra enferma y sorda y muda
una canción de nombres definitivamente tristes
definitivamente amargos
definitivamente olvidados en el gran sueño de la vida

POR UNA VEZ EN LA VIDA

Ahora que no somos esclavos
podemos vernos a los ojos
acariciarnos con la espuma del verso
y del amor total
desabrochar los latidos del hambre
y regresar para vencer el sufrimiento
y dar oxígeno
a los brazos que nos sostienen
Porque hombre y poesía
nacieron con sudor y olvido
nacieron con rabia inseparable
con la furia de la historia dedicada
al más sencillo de los humanos
al que nada tiene
al pobre con su cara de pobre
al pobre con sus manos inaguantables
al pobre con sus monedas contadas
sus bacinicas, sus andrajos, sus verrugas
al pobre con miseria de pobre
con humedad de pobre
con cultura de pobre
al pobre separado de su pobreza
al hambriento pobre
al condenado pobre
al despreciado y mal ponderado pobre
al diputado de los diarios y botellas
al soñador del pan
al juguete preferido de los poderosos
Sabes hermano
se quedarán con las ganas de alimentarte
se quedarán con el orgullo en sus bocas
se quedarán con las sobras a medio camino
porque tú te pondrás de pie
y golpearás las ollas y los vidrios
golpearás la historia y tu cabeza rota
no para pedir limosna
no para rogar o desangrarte
sino para dar gracias
por renacer en el dolor

EN AQUEL SITIO

Vamos, acompáñame
en aquel sitio levantaré mi casa
Ven, ayúdame
necesito de tus manos y las de otros
para juntar cemento y agua
Vamos, una vez más
hasta que el último ladrillo sea derramado
y el corazón de la casa te llame
a completar mi canto
Ven, ayúdame
trae las puertas que yo abriré para ti
la masilla que soportará nuestras vidas
y esa sonrisa tuya que tanto me gusta
Vamos
esta es la casa del amor sin fin
el lugar donde mis huesos se abren
hacia todos lados
y mi voz sacude el polvo de ese nuevo día
Vamos, piel a piel
rompe de una vez el gran silencio
hasta escuchar el eco de mis cuatro paredes
Vamos, una vez más
en aquel sitio levantaré mi sombra
Ven, anímate
sobre la última piedra enterraré una cruz
y aquellas manos clavadas recorrerán el cielo

POR ESTE CHILE

Por este Chile volarán un día unos ojos perdidos
una corriente de aire con pecho de paloma
o un racimo de agujas mordiendo y clavando
los números del alma
tomándole el pulso a la corteza diaria
de andar y desandar el llanto
silbando más abajo de la piel
y haciendo suyo el grito de las escaleras
Volarán una y mil veces para no volver
volarán en vuelo rasante de pájaro ausente
de luna machacada por el pan
y por la sangre de un cordero degollado
en noches de humo y cielo sin olvido
Volarán sacudiendo las letras de un corazón como el mío
saltando, durmiendo, desgarrando el aire
llenando la memoria de fantasmas y de abejas malheridas
juntando en mitad de la calle nuestras cenizas descalzas
Así, con nombre y apellido levantaremos la patria
nos iremos por los mares, por los ríos, por los sueños
nos iremos cada uno con un muerto en la boca
y estaremos tan cerca de poder enterrarlos
de decir aquí yacen los que un día fueron
los que un día cantaron a la tierra y al viento
aquí yacen enteros, dignos, inmortales
sabedores del lugar de sus huesos
alegres y definitivos
en la quietud de una fosa con alas

HIMNO FATAL

Los batallones que decoraron el alma
envejecen ahora sin más castigo
que el luto de los ojos
La tierra aún respira ánimas marchitas
renace de vez en cuando el alarido múltiple
y las teñidas y desorientadas aguas
retoman el curso normal de la existencia humana
Nosotros nos apuramos para no perdernos nada
traemos bebidas y tortas
y nos sentamos frente a la pantalla
a disfrutar de la película
Al poco rato nos aburre la desgracia
nos da lo mismo el victimario que la víctima
perdimos la cuenta de los arrojados al mar
o los que todavía respiran
Cambiamos de canal entonces
y el rojo va apareciendo como por arte de magia
la imagen se congela con el brillo de los sables
y alguien comienza a llorar presintiendo la masacre
Aquí nos interrumpen las transmisiones
nos dicen “Buenas noches, mañana será otro día”
y así se nos van los siglos
entre algunas sonrisas que ya no veremos jamás
y el sueño eterno de creer que estamos vivos

PORQUE ES ASÍ COMO LA MUERTE LLEGA

Junto los muertos reales a los que llevo en mi cabeza
a los que nadie quiere los guardo como a esas cartas
selladas con sangre

Cada recuerdo es un ánima negra y soñolienta
más negra que la noche de los campos
irremediablemente negra y carnal y dolorosa
irrepetible hueso por hueso
porque es así como la muerte llega
única y duradera

Tiendan los ojos al sol
sacudan los años sobre el suspiro de las sombras
verifiquen el soplo de la angustia lenta
aquí se está para siempre
como nunca antes como nunca nadie
solo como el aullido de un túnel vagando en sí mismo
solo en el trino mortal de los últimos gorriones
de los últimos rasguños
de un puma astral y convaleciente
porque es así como la muerte llega
única y duradera

Única y duradera desde los días
desde los sueños
desde los muertos que llevo en mi cabeza
desde las lágrimas que escondo en los bolsillos
hundida bajo el aura seca del vacío
a donde iremos a dormir alguna vez
en la inevitable siesta de los siglos

Y ASÍ SE ESCRIBE LA HISTORIA

Y así se escribe la historia
con sangre como es de suponer
con callos, con verrugas, con azotes
con todo lo que el hombre es
desde su nacimiento
con todos los sueños gastados
para nunca jamás
Pero el amor nos redime
nos salva de este rito macabro
de este vivir sencillamente a solas
cuando nos besa de lejos la muerte
de este lenguaje frío y vaporoso que somos
al encontrarnos con nosotros mismos
Porque de tanto andar imaginariamente remotos
imaginariamente dormidos
bajo este sol furioso y necesario
algo nos lleva a levantarnos
de entre los ojos humeantes
a descorrer el cerrojo del día
a sollozar de pie nuestra gran pena
Y es que no importa quien sea el elegido
el de las nubes amargas
el de las horas golpeadas
siempre estaremos allí
innumerablemente solos
definitivamente enormes, y libres
libres, para reír sobre la sangre

POEMA URGENTE
PARA DAGOBERTO PÉREZ

Y juntaré tus muertos para cuando vuelvas
para cuando regreses de ese viaje de luz
de ese viaje de estrellas y luciérnagas
allí estarán tus muertos esperándote
vestidos con la paz de tu recuerdo
con el perfume de tus palabras
allí estarán tus muertos impacientes
preguntando por ti
con sus heridas al viento
con sus gestos deshojados
allí estarán tus muertos
para cuando vuelvas
para cuando regreses y los veas
mientras se abrazan a ti
mientras te llevan en andas
hasta el cielo de los vivos

EL CEMENTERIO ROJO

Un perro abre la fosa
en la que estoy enterrado
cava con sus negras patas
el agujero que cubre mi sangre

De pronto aúlla
salta, se revuelca
y huye despavorido
a donde nadie pueda encontrarlo

El no volverá a este sitio
El no olvidará este día

Huye sin detenerse
del asombro y del miedo
mientras la noche
con la boca abierta
mira como mis huesos
todavía ladran

LLORO POR ESTE DÍA DE ARAÑAS

Lloro por este día de arañas
avinagrado y sangriento día
sobrevolado por balas y por cuervos
empapelado con arrugas
lamentos
zarpazos
patrocinado por el odio y la barbarie
santificado con el semen de la muerte
un día carcomido por el miedo
un día de pequeñas estocadas en la médula
un día de epitafios
de ladridos
de infierno encaminado
hacia la aurora de los sueños
un día sin testigos
con úteros inanimados
con reptiles
con vísceras
con sangre sobre el luto de la sangre
con carroña
con abismos
con salmones desteñidos
con espinas
agusanado y leproso día
donde las células aúllan
donde las lágrimas se arrastran
donde el fuego asfixia la esperanza
donde el látigo babea la cicatriz que inventa

Lloro
lloro
lloro por este día de tumbas
por este gran homenaje a la gangrena
por este interminable orgasmo del delirio
y me apaleo
me ultrajo
me empalo
me corto la respiración de un sólo tajo
me crucifico por cada uno de los míos
me degüello
me cuelgo
me desangro
me ahogo en la hemorragia del colmillo
me abro las llagas para que otros se alimenten
me estirpo la alegría
me velo
me entierro
me inmolo en las cenizas de la cólera
le aplico corriente a mi recuerdo
y me olvido
finalmente me olvido
como un kamikaze que se estrella
contra sí mismo

OFF THE RECORD

EN LA SALA DE TORTURA

La guagua no paraba de llorar

aunque el verdugo

le juraba de rodillas

que su madre no había muerto

CONFESIONES

Porque acaso el fin del mundo
no sea otra cosa que seguir viviendo

PARA MAYOR SEGURIDAD

Vengan a ver mi poesía

no está hecha de material ligero

aguantará perfectamente el invierno

y en verano refrescará

las mentes y los cuerpos

Hay poderosas vigas entre cada verso

hay listones apuntalando mis palabras

Y si la lluvia desea entrar

pondré mis sueños en el techo

y taparé las goteras

con mi propio dolor

QUÉ DEBO HACER PARA CANTAR

Qué debo hacer para cantar

si a veces se me pierde el grillo

que llevo adentro

se me desprende la campana

el timbre, el ave

y sólo me queda el latido

de algún jilguero en la memoria

luchando por desatar su melodía

sobre las alas del abecedario

Y cuando encuentro al fin mi flauta

en un estanque del tiempo

se me oscurece la garganta

de pensar a quién

a quién, a quién

dirigiré las notas

de este arcoiris sin luz

de esta ampolleta mal colocada

y casi siempre insatisfecha

Preferiría escuchar por las tardes

a una gaviota sentada en mi cuaderno

jugando a ser paracaídas

en los espacios en blanco

o repetir el grito de unos bigotes

al ser arrancados

de su lugar de origen

Preferiría el sonido de un huevo

sacándole la lengua al aceite

apresurado por entrar a la boca

de mil mujeres sin dentadura

Entonces recuerdo

que llevo pegada una mosca

al tímpano del alma

ella se reproduce en mis sueños

y no es violín

porque en la muerte desafina

y se le rompen las cuerdas

al detenerse en la sangre

EN ESE DÍA
a Rodrigo Lillo

Yo espero un día feliz, amigo

un día en que los años

me pronuncien abrazados

un día de corazón y manos anchas

más inmediato al aire que respiro

más parecido a un beso que a una herida

Espero ese día, amigo

y ese día me espera y ríe

porque tal vez en sueños lo he visto

debajo de mi cama

y crece aún cuando la tierra muere

y madura en mitad de mi alma

y en mitad de mi voz desaparece

hasta olvidarse de mí

En ese día, amigo

en ese día la lluvia morderá mis ojos

en ese día la sangre inundará mis bolsillos

y yo, detrás del escenario

aplaudiré de pie mi propia vida

tan necesaria al cielo y al infierno

DESDE EL PRIMER DÍA

Porque los árboles tienen rodillas

y las orejas están llenas de raíces

Porque la vida galopa con sus lágrimas

y la muerte cae entre risa y risa

Porque al hacer el amor

tocamos el origen con la lengua

y tiene sabor a piedra el primer beso

y tiene el ojo menos tinta que ayer

Porque al beber del fondo de nosotros mismos

la herida cierra más rápido

el corazón pregunta y se retuerce

Porque de todas las cosas creadoras y creadas

de todas las olvidadas cosas

de todo el testamento de cosas

que sangra entre la vida y la muerte

los ojos se van cerrando

la boca ya no responde

el alma pide silencio

OSCURÉCEME VIDA

Oscuréceme vida

Hazme tan negro como el ojo de una puerta

antes o después de ser cerrada

me da lo mismo

No enciendas la luz

no escojas una ventana para mirarme

no llores sobre una lámpara

sólo cúbreme la vista

con tu piel puedes hacerlo

o con tu vientre

sé que puedes

Me vestiré de mosca los domingos y festivos

escupiré las telarañas

invocaré a los espíritus por su segundo nombre

acabaré sentado en una tumba

enumerando los gusanos y los grillos

me enterraré yo mismo carente de pala o picota

Será el sonido de mis huesos el que abra la tierra

el que suba a los árboles y recorra las cruces

el que cotice los sepulcros

suplicando a cada sombra un módico precio

Oscuréceme vida

No dejes que mis manos se desgranen

que no se encuentren que desaparezcan

No me traiciones

Estoy atado a ti como a las piernas de mi amada

No tengo otro océano o río o estanque

sólo en tus aguas estiro mis redes

me hago lunar entre lunares

VUELO SUBTERRÁNEO

Soy el objeto que soy

y a veces también soy otro y estoy lejos

sentado en agua y tierra

y en el eco de las lenguas ardientes

Y duermo, sí, duermo la colosal aventura

de la palabra humana acuchillada y ebria

sangrante en el recuerdo de los muertos

que parecieran venir de adentro

y sollozaran al verme escribir sus nombres

Y ahora, cuando sale de mi boca

esa tonada de lluvia y sol mojado

me recuesto por todas partes y respiro cicatrices

y recojo las migajas que le sobran a mi alma

y tengo frío

y me despierto en medio de las rosas

sin entender quien vive o ama todavía

Por eso es que mi ombligo no tiene edad

y sigo esperando el día de los besos perdidos

aún cuando mis uñas no tienen ganas

y mi cabeza está más triste y oscura que nunca

aún cuando mis sueños son anónimos

y mis huesos ya no encuentran

el murmullo de los siglos

Y vuelvo a deletrear cenizas

y vuelvo a perseguir mi sombra

y a este árbol que agoniza entre mis dedos

lo enterraré conmigo

y volaremos en espiral

como los dientes de algún resorte

y moriremos juntos, sin ataúd

como las cuerdas de una guitarra olvidada

y moriremos por siempre y será un premio

un premio a nuestros pies y a nuestra médula

un premio a nuestra antología de vidrio

Y lloraremos gusanos y lloraremos ratas

y lloraremos hormigas sin fecha y gatos de luto

y lloraremos sonrisas en los ojos ajenos

y negros bosques

donde una flor se arrancará los cabellos

Porque este cielo aún no me conoce

aún no oye el acorde que llevo en los sesos

no me conoce, y soy el objeto que soy

y a veces también soy otro y estoy lejos

y me extiendo por muros y calles

y pueblo estrellas

y dejo la luna en la mesa, sin avisar

y me emborracho a la salud de nadie

y me despierto en medio de las cruces

con una vigilia de araña

y con un beso dedicado a cada muerto

y a cada muerto un abrazo y un latido de tumba

y a cada muerto un suspiro

un trozo de mi antiguo corazón

que se derrama como un río de gemidos

BALADA SIN MISERICORDIA

Pegarle con un palo a la memoria

y a las palabras sacarles la madre

y a los recuerdos patearlos en el suelo

hasta que digan sí

tú eres nuestro dueño

y te debemos el aire, el pulso, la sonrisa

te debemos el soplo del que estamos hechos

Y cantaremos para ti, bailaremos para ti

beberemos el mismo sorbo que te hincha las entrañas

sudaremos la misma cal

la misma sangre de la herida más profunda

el mismo pan sin gloria

la misma levadura amarga y melancólica

Sí, dejaremos que tú entres

y te lo lleves todo

y nos lleves también contigo

y con nuestros sueños que se te parecen

con nuestras pulgas que se te parecen

con nuestra eterna antología de naufragios

y el ardor de un viento deshuesado

codo a codo

Porque en ti derramaremos el perfume

de una rosa moribunda

en ti prolongaremos nuestra sombra

más allá de la nostalgia

y allí te esperaremos de pie

sin pompa, sin aplausos, sin arreglos florales

solos en la soledad de los amantes

que se besan sin piedad

hasta que la muerte nos separe

CONFESIONES

No estoy, no soy, no pertenezco

vago de lado a lado como un gran gusano negro

Mi corazón tiene sus propios piojos

mi historia es un collage de perros viejos

que no ladran por temor a desaparecer

Mi infancia me persigue con un cuchillo

me persigue con un palo sin golpearme

me persigue con retratos y con flores

que se pegan a mi sombra sofocándola

 

Será que todavía pienso

que los árboles crecen de noche

que la pluma canta más que el mismo pájaro

y que el pájaro mataría por ser pluma

 

Será que en mí la vida se deshuesa como un sapo

como un sapo pero no salta

se arrastra

aúlla como un quiltro desgarrado