Al
grito vacío en la calle
acuden sus ojos de tempestad comprimida
Raudales mudos / arrastran las horas pico.
Vigilia
Maldito
sea el logos,
maldito el mío
que
sólo desea escandir la anatomía de esta madrugada.
La
juzgamos, entre otras cosas, de cierta luminopacidad
adquirida en instantes anodinos
y no de perpetuar la crueldad de nuestros hábitos
lares.
LETEO
La
humedad en los muros, un retrato antepasado,
la biblioteca revisitada
desde el verano
por arañas.
Esa
radio averiada, la tarde antes del abandono
transmitiendo en cadena - desde el ropero -
el óxido de sus transistores.
A
escasos metros, amenaza de asfalto
bajo alumbrado público - garuado de insectos -
y perspectiva de ciudad mediada / por ausencias fugaces.
Algo pasa
y es más como el olvido
Ocurre a veces el instante
en que la muerte se torna obsoleta.
LA VIRGEN MOSCA (1997)
I.
Embriológica
En el principio fue la imagen
El sonido incorporado a la imagen
ha detonado el horror pánico
En el fin,
sabernos portadores del embrión de la
ferocidad
era la única cuestión
II.
Anatema
Tres cadáveres de muñecas, tres
–aquellas de ojos móviles y siempre azules- empaladas al
fondo de un inmenso basural, entre cajas
de cartón, perros huesos, frutas podridas.
Quietud atmosférica en la periferia de
una siesta sometida al calor biodegradante de febrero,
pero
en sus entrañas, el zumbido diptérico, enloquecedor.
"
Veo veo ¿Qué ves? Una cosa ¿Qué es? "
Y
tan cerca, sin embargo, tan lejos de las realidades
cotidianas del mundito aséptico y neurotísico, de clínicas,
oficinas, consultorios, lave-raps o livingrooms con
el aire perfectamente acondicionado, asciende el vapor
intoxicado de un nuevo horizonte.
En
ese estado de cosas, no cabe otra que el zumbido de las
moscas, que ya ni siquiera se puede afirmar con exactitud si
es enloquecedor o qué. Es nomás. Y tal como es, no dejará
ser. Salvo por el vaho de calor infecto de mierda, de perros
huesos o frutas podridas, que desde hace tiempo preludia al
aguacero y a esos ojos de loca.
Aparición
maculada en imagen blasfematoria de la salud pública y el
bienestar social.
Implacable
victimaria de la piel lunada, estigmatizada con enormes cráteres
supurantes -como ojetes o vaginas incontinentes-. Orgía
encarnada en ese cuerpo, que al mover obscenamente sus
largas extremidades en danza descerebrada, parecería
absorber toda la líbido genital del mundo y convertirse en
la matriz de un inmenso agujero negro existencial o vaya uno
a saber en que.
Mas,
no quiera el destino que ese baile rito-demencial te seduzca
lo recóndito, con miradas, zumbidos, suspiros y
secreciones, pues cantada estará tu suerte, como -(a) según
las “Necronológicas "-cantaban las niñas sirenas,
chapoteando en piletas de lona, o jugando en las calcinadas
veredas del Barrio Obrero hacia mil novecientos setenta y
tantos : " Veo veo ¿Qué ves? Una cosa ¿Qué es? Una
cosa........¡Ma-ra-vi-llo-sa!! "
III. Conjuro
Cualquiera
seas,
ángel perverso
o demonio polimorfo
la herejía de tu sonrisa
no penetra en mi casa.
Carece de ventanas
y de puertas,
tal como carezco ahora
de oídos y de ojos.
Aunque
no de lengua
y aunque no de lengua, no de lengua
Conozco
el nombre verdadero
de este juego
y con tan solo pronunciarlo
-en fracciones del segundo-
tu cuerpo será de ceniza, tus alas de humo
tu esencia de nada
y tu ausencia de nada.
BLOW
UP (2001)
Parque
de viento
Tu
sonrisa ampliada
es
otro lugar.