|

XXXII
LUCHA SUPREMA
—¿Por quién tañen tan tristemente esas
campanas? —preguntó en la tarde del mismo día el ex Gobernador
Don Nicolás de Ovando a su sobrino Diego López. Por la dama india
viuda de Guevara, señor tío, que murió anoche —respondió López.
—¡Válgame - ¡Válgame Dios, sobrino!... Y esas
galeras ¿cuándo estarán repuestas y listas a emprender viaje? Témome
que si tardo aquí algunos días más, también por mí lancen esas
campanas a los aires su fúnebre tañido.
Este
melancólico augurio no se realizó; pero Ovando, minado por una
secreta y cruel pasión de ánimo, se despidió de la isla un mes
después de la muerte de Higuemota, haciendo donación de sus casas
y heredades a los conventos de la colonia y al hospital de San Nicolás,
que había fundado el mismo Comendador en Santo Domingo. El resto de
sus días lo pasó en continuas molestias que le suscitaban las
reclamaciones contra actos de su gobierno.
Fueron
éstas en tan crecido número, que el Rey tuvo al fin que intervenir
declarando que era transcurrido el término fatal de la residencia.
No gustó mucho el célebre ex Gobernador de La Española el reposo
que la bondad de su Soberano quiso proporcionarle y murió a los dos
años de haber regresado a España. figúrasenos que para el
inexorable tirano de La Española como para todos los déspotas que,
abusando de una autoridad ilimitada, han legado cien crímenes a la
memoria de la posteridad, los últimos instantes de la existencia
transcurrieron entre las angustias de un combate moral, librado en
los profundos antros de su espíritu. ¿por qué no pude más?
—grita la soberanía humillada e impotente; ¿por qué pude tanto?
—clama sobrecogida la conciencia.
1 - I - Incertidumbre | 1 - II - Separación | 1 - III - Lobo y Oveja | 1 - IV - Averiguación | 1 - V - Sinceridad | 1 - VI - El Viaje | 1 - VII - La Denuncia | 1 - VIII - Exploración | 1 - IX - La Persecución | 1 - X - Contraste | 1 - XI - El Consejo | 1 - XII - Persuasión | 1 - XIII - Desencanto | 1 - XIV - Un Héroe | 1 - XV - Consuelo | 1 - XVI - El Socorro | 1 - XVII - La Promesa | 1 - XVIII - El Pronóstico | 1 - XIX - Salvamento | 1 - XX - Astros en el Ocaso | 1 - XXI - El Convento | 1 - XXII - Causa de Odio | 1 - XXIII - Reclamación | 1 - XXIV - El Encuentro | 1 - XXV - La Demanda | 1 - XXVI - Apogeo | 1 - XXVII - Derechos Hereditarios | 1 - XXVIII - Mutación | 1 - XXIX - Informes Personales | 1 - XXX - Efecto Inesperado | 1 - XXXI - Impresiones Diversas | 1 - XXXII - Lucha Suprema | 2 - I - Alianza Ofensiva | 2 - II - Ansiedad | 2 - III - Presentación | 2 - IV - El Billete | 2 - V - El Consejero | 2 - VI - Alarma | 2 - VII - La Sospecha | 2 - VIII - El Aviso | 2 - IX - Nube de Verano | 2 - X - Golpe Mortal | 2 - XI - Aclaración | 2 - XII - Amonestación | 2 - XIII - Compromiso | 2 - XIV - Vaga Esperanza | 2 - XV - Contrastes | 2 - XVI - Resolución | 2 - XVII - Deliberaciones | 3 - XVII - Improvisación | 3 - XVIII - Explicaciones | 3 - XIX - Justificación | 3 - XX - Residencia | 3 - XXI - Compendio | 3 - XXII - Sesión Célebre | 3 - XXIII - Vida Nueva | 3 - XXIV - Tramas | 3 - XXV - Suspicacia | 3 - XXVI - Pretexto | 3 - XXVII - Novedades | 3 - XXVIII - Conferencia | 3 - XXIX - Derecho y Fuerza | 3 - XXX - Abatimiento | 3 - XXXI - Arreglos | 3 - XXXII - Cambio de Frente | 3 - XXXIII - Crisol | 3 - XXXIV - Rapacidad | 3 - XXXV - El Bahoruco | 3 - XXXVI - Malas Nuevas | 3 - XXXVII - Rectificación | 3 - XXXVIII - Desagravio | 3 - XXXIX - Recurso Legal | 3 - XL - Última Prueba | 3 - XLI - Alzamiento | 3 - XLII - Libertad | 3 - XLIII - El Dedo de Dios | 3 - XLIV - Guerra | 3 - XLV - Conversión | 3 - XLVI - Razón contra Fuerza | 3 - XLVII - ¡Ya es Tarde! | 3 - XLVIII - Transición | 3 - XLIX - Declinaciones | 3 -L - Celajes | 3 - LI - Paz (Final)

|