|
Material compilado y revisado por la educadora argentina Nidia Cobiella (NidiaCobiella@RedArgentina.com) Este libro ilustrado contiene tres cuentos infantiles: "Pocaespuma y Muchopasto", "Traca Trac" y "Las aventuras de Picoazul". POCAESPUMA
Y MUCHOPASTO Una
tarde, Celeste estaba jugando en el parque. Bueno, saltando,
corriendo, nadando y haciendo cabriolas con sus amigos. Jugó
tanto y estaba tan cansada que se sentó a tomar sol. Sin darse
cuenta, se quedó profundamente dormida. En la lejanía se oyó un
TACA-TAC que se filtró por todos los rincones. El TACA-TAC y
un puñado de arena le hizo fruncir la nariz, pero al levantar su
carita ¡OH!, vio a Sirenita, Neptuno, Unicornios, varios ángeles
y una sabia Lechuza, que se divertían jugando y bromeando en la
playa con el loco ruido del mar, igual que sus amigos. Mirando
a uno por uno se preguntó dónde estaría. Todos
gritaron a coro: ¡ ES EL PAÍS DE POCAESPUMA !. ¡Uy!.
¡ Estoy en el PAÍS DE POCAESPUMA !. ¡JA! ¡JA!,
dijo Nego, el travieso gatito. ¡POCAESPUMA Y MUCHOPASTO!. Te
invitamos, mis camaradas y yo, a salir de correrías juntos. ¡Vamos
!, prendete con nosotros que ya salimos. Así
lo hizo Celeste, que de pronto se encontró buceando (guiada por
sus nuevos amiguitos) en un mar profundo e inmensamente
azul. ¡GUAU ! dijo. ¡Miren qué belleza !: Delfina, Hipocampo,
Pececitos, y Coralinos, la saludaban con alegría y mucho respeto,
mientras Don Pulpo le hacía muecas para que se fuera y los dejara
tranquilos. Todos se rieron y festejaron, pues ya sabían que Don
Pulpo tenía un carácter un poco difícil. Se
dejó arrastrar. Subiendo, subiendo y subiendo, se dio cuenta que
volaba adentro de un traje espacial. _¡RAYOS
! _dijo mirando por el visor. ¡Estoy en el espacio !. ¡ Cuántas
Lunas !. Una
de ellas le contó que era la que alumbraba por las noches, que
con su luz y su brillo no le temían a la oscuridad. Los chicos
juegan tranquilos y seguros. ¡ Me llaman LUNALLENA !... _¡
Quédate aquí !__dijo LUNALLENA. Seremos felices viendo cómo
juegan los niños del planeta sin destrozar las bellas cosas que
tienen en la TIERRA. --¡SI !—contestó Celeste, pero estoy muy
cansada y quiero dormir un poco. Cerrando
sus ojos se adormeció. Una brisa fresca la despertó. Miró a su
alrededor y vio el lugar de siempre. Todo
estaba igual: la estatua, los árboles, el lago. Sus amigos ya no
estaban. Todo era quietud. Había soñado. Sí, había soñado que
en POCAESPUMA (el lago) y MUCHOPASTO (el césped) no existían los
relojes, ni cortaban árboles. Tampoco gritos, protestas, cárceles,
violencia, enfermedades, humo ni las desagradables discusiones.
Reinaba el amor, la luz y la paz. ¿Qué
ocurriría si a nosotros nos pasara lo mismo?. Las
sombras de la tarde comenzaban a invadir el parque.
Diploma
de Honor otorgado por el Centro de Artes y Letras de “San
Telmo”. Seleccionado para la Antología del Concurso Nacional de
Poesía y Cuento corto “Sueños del Futuro”. Bs. As. 1997.
TRACA TRAC Renita acababa de terminar el cuento cuando alguien oyó un ruido en la puerta....todos se quedaron sorprendidos porque sabían que el resto de los chicos estaban realizando las tareas y recordaron que el otro grupo se había ido a clase. Se miraron un poco asustadas porque el ruido persistía... No se animaban a llegar hasta la puerta , puesto que estaban petrificadas en su lugar. ¿Qué sería ?. ¿ De dónde provenía ese ruido?. Los ojos de la pequeña y sus compañeras se movieron hacia todas direcciones.. Muy despacio se fueron acercando a la ventana y mirando hacia ambos lados , observaron que el jardín estaba silencioso y no había nadie.Volvieron sobre sus pasos , pero el ruido continuaba. Comenzaron a revisar todos los lugares posibles de donde podría provenir el misterioso ruido. Pensaron que podía ser el viento , pero estaba todo calmo. Volvieron
a revisar todo nuevamente. Abajo de las camas, en los
placares, adentro de las zapatillas, puertas, ventanas y hasta
abajo de las alfombras. Nuevamente oyeron el TRAC TRAC del
ruido misterioso. Volvieron
a revisar todo nuevamente. Abajo de las camas, en los
placares, adentro de las zapatillas, puertas, ventanas y hasta
abajo de las alfombras. Nuevamente oyeron el TRAC TRAC del
ruido misterioso.
LAS AVENTURAS DE PICOAZUL Una
fría mañana de invierno VIENTOFUERTE se despertó de muy buen
humor y se preguntó --¡A la una...a las dos...a las tres!--infló sus mejillas y sopló con todas sus fuerzas para llamar la atención de sus amigos. Esperó unos instantes, hizo varias veces "¡PFF-PFF!", volviendo a esperar. Las nubes corrieron asustadas, y...¿quién apareció ?.PICOAZUL (un inquieto pajarito) cómodamente posado sobre Conejín, quien corría a escuchar los cuentos de Don Gaspar. Este estaba placenteramente sentado, rodeado por sus mascotas y amigos. Mientras de las montañas bajaban como alborotados pajarillos un grupo de esquiadores saludándolos en su loca carrera. VIENTOFUERTE se acercó muy despacio para oír los relatos. Era apenas una brisa cuando entró en la cueva. También estaba PICOAZUL observando sobre una bruja, lo que sucedía en ese lugar. Se olía un fresco perfume a manzanas. Dijeron a dúo:--¡¡QUE RICO!!--. Vieron que en el centro había un pequeño lago, que no era otra cosa que un colchón de gelatina de manzanas verdes. De allí brotaban Duendes, Brujas y Enanos. Sobre el techo de la cueva estaba GODY, el mimoso gatito de angora que abría cada vez más grandes sus ojitos, porque no entendía nada. PICOAZUL
siguió su camino volando, volando, volando... Hasta un pequeño Dinosaurio brincaba haciendo piruetas para susto de los presentes. Todo era locura y alegría. Era una verdadera fiesta cirquera. El pequeño pajarillo cerró sus ojitos y se dejó llevar por la brisa. Estaba muy cansado y decidió dormir un poco. Cuando despertó sintió las patitas muy frías. Se dio cuenta que había volado en círculos y estaba otra vez en la nieve. Pensó que se había perdido. Se tranquilizó al ver que algunos de sus amigos se encontraban allí. DON
ESPANTAPAJAROS le explicó que preparaban una competencia de esquí. Las
luces del lugar comenzaron a encenderse una a una. Se despertó asustado, porque unas gotitas le salpicaron el pico, los ojos , el cuerpo. Sacudió enojado su plumaje. Cuando iba a gritar y defenderse de lo que parecía un ataque, casi se desmaya de alegría. El paisaje era muy bello y gracias a DON HELICOPTERO que había seguido su ruta, estaba allí. Observó con asombro un prado muy verde y un arroyo de aguas mansas y cantarinas. Subiendo a la cerca, quiso abrazar el lugar entre sus alas, pero se sorprendió al ver que el agua era de su mismo color azul. Comenzó a dar saltos y a hacer cabriolas. Saltó
tanto y sacudió tanto sus alas que se dejó caer muy fatigado
sobre algo blando y mullido. Acomodó con sus pequeñas alas unas cuantas hojas formando un almohadón, y se dispuso a dormir una plácida siesta. Era un lugar mágico que despertaba sus fantasías. Eran
tantos y tantos sus sueños que se encontró parado mirando un
edificio que tenía enfrente. Era --¿ Cuál ?--, preguntó el árbol. Quisiera
ser maestro para compartir con los niños todo lo que sé, lo que
he visto , lo que he aprendido; |
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||