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7 - Kius (chorlo)

7 - Kius (chorlo)

Gumelto y Kolke prepararon con cueros de avestruz dos disfraces para ir a cazar. Por la mañana iniciaron la marcha caminando sobre e] fijo de la meseta cercana, parando de tanto para observar la ubicación de las cuadrillas de avestruces, ya que a esa hora podrían sorprenderlas agrupadas en los faldeos.

La treta consistía en ponerse el disfraz y caminar hacia ellas imitando sus movimientos, hasta confundirse dentro del grupo para tomarlas de improviso. Esta modalidad de caza era utilizada cuando los cazadores eran pocos y no alcanzaban para hacer el clásico corral humano que ellos nominaron "aorke".

Ambos hombres tomaron sus "iatchicoi" (boleadora avestrucera) y las ataron a la cintura; además, portaban el arco corto, para tiros cercanos, y un carcaj de cuero con las flechas necesarias.. En el brazalete guardaban el "paijen", cuchillo de sílex para carnear, y un hueso de costilla de puma para afilar.

-¡Allí están! -señaló Gumelto, extendiendo la mano hacia el sur-. Y no están lejos.

Se acomodaron los disfraces y adoptando la postura de las aves comenzaron a caminar hacia ellas. Despacio, sin apuro, pero atentos, hasta quedar en el centro del grupo, mirándose de reojo para entenderse.

Los hombres observaron cuidadosamente para elegir lo mejor. Cuando ya estaban seguros, se intercambiaron una señal breve y comenzó la faena silenciosa, consistente en tomar del cogote al avestruz con una mano desde la parte trasera, parándose al costado y apoyando la rodilla en el muslo de la pierna del ave, para evitar la patada, mientras con la otra mano la asían a la altura de la garganta, con la palma hacia arriba, efectuando un rápido movimiento, con el que se disloca la unión de la cabeza con el cogote del animal, evitándole el sufrimiento. Cuando el resto de la cuadrilla notó que algo raro sucedía emprendió la retirada en varias direcciones. En el suelo quedaron seis víctimas en un estertor postrero.

Los cazadores rápidamente las desangraron y abrieron los vientres para extraer su contenido, teniendo la precaución de sacar las panzas, que, con un corte circular en el borde, las vaciaron, desprendiendo las pesinas que colgaron de una mata.

Una vez seca, se puede guardar para usarla como medicina en casos de empacho.

Después, mediante el uso del "yatiaik" hicieron fuego en una mata negra verde, la que elevó un denso humo gris. Señal que fue captada en los toldos, indicando el éxito y pidiendo colaboración para llevar el producto de la caza. Arribados al campamento, varios comedidos desplumaron las aves, clasificando cuidadosamente las plumas. Las blancas del vientre, a medida que se van sacando, se atan con un tendón ("Kach") fino, en manojitos de a cinco, para utilizarlas cosidas al kai, formando un hermoso plumón. También se pueden recortar las pieles y estaqueadas para ser unidas entre sí, armando una capa muy fina. Del cuero del cogote saldrá una bolsa para portar cosas delicadas o pequeñas. Con el hueso de la canilla podrán hacer varias herramientas o instrumentos musicales, mientras que los tendones de las patas serán convertidos en hilo para coser o atar. Con el pico se fabrica un silbato muy original.

Avivaron los fuegos con abundante leña, mientras, tras preparar las avestruces (11) condimentándolas con hierbas. Para asarlas enteras se calientan veintiuna piedras del tamaño de un huevo de "kaikén", las que se colocarán adentro, cosiendo la abertura de la panza con una pluma larga. Luego se abre el fuego y se coloca el ave con el lomo hacia abajo, cubriéndolo con cenizas y brasas calientes. Podrán destapar las aves cuando el vapor comience a emerger, indicando que están a punto.

Así lo hicieron. Los fogoneros sacaron cuidadosamente las brasas, aventaron las cenizas y anunciaron:

-¡"Jaternek"! (a comer)-, sirviendo primero a los niños, luego a las mujeres y, por último, a los hombres.

Todos comieron en silencio, como siempre. Una vez terminada la comida, varios la elogiaron, alabando a los cazadores por haber elegido lo mejor.

-¡"Yéper oóiu ca sheuen getenk"l (¡carne de avestruz del gordo, carne buena!)-, dijo el cacique Kooloue en señal de agradecimiento.

El ñandú petizo de la Patagonia, llamado vulgarmente avestruz, se alimenta de los frutos de la flora regional. Forman pareja de dos hembras y un macho. Ambas ponen en el mismo nido; el macho empolla y cría a los pichones. Al costado del nido suelen enterrar tres o cuatro huevos, para dar de comer a las charitas durante los primeros días. Por esa razón se encuentran huevos guachos en el campo. Algunas veces los zorros roban un huevo para comérselo y con la intención de romperlo lo van empujando; al no lograrlo, lo abandonan.

El color de los huevos es amarillo verdoso (mate). Al empollarlos se tornan brillantes y van perdiendo el tono verdoso.

Si están abandonados se los reconoce por el color amarillo desteñido.

Apenas terminada la comida los chicos se reunieron para ir a la cita diaria a nutrirse con la sabiduría de la abuela Tama.

-¡Ua ingue koone Tama!-, saludó Átele acompañada de Keóken, la que se adelantó para entregarle un regalito a la anciana, consistente en unas plantitas de "ueicurru" que habían
recogido ese día en las barrancas. Según aseguran los tehuelches, con ese "parri" (yuyo) se curan siete enfermedades y se administra de distintas maneras. La anciana limpió cuidadosamente las hojas, separándolas una por una. Luego las colocó en arena seca, espaciadas entre sí, dentro de una bolsita.

Finalmente colgó la bolsita en palo del toldo. También colgó las raíces a secar.

Los niños, sentados junto al fogón donde se consumía lentamente un mogote (12), esperaban ansiosos la continuación de la narración del día anterior.

La abuela ocupó su asiento, mientras decía:

-Durante la reunión de la laguna cada uno presentó su propuesta para proteger al niño de los malos espíritus y de los crueles gigantes. y así hablaron los animales:

-Conozco muchas grandes y profundas cuevas, donde no lo hallará nadie-, propuso el Piche.

-¡No es conveniente, tendría que vivir siempre bajo tierra -razonó la Calandria- y es tan lindo disfrutar de la libertad, el aire, del sol!

-¡Cierto! -opinó la Mara-. Me parece que podría eludir los enemigos, andando disfrazado...

-Mejor sería que lo vigilemos turnándonos día y noche -propuso la lechuza-. Nosotras de noche y los demás de día.

-¡Buena idea!-, dijo un búho mirando fijo, mientras giraba la cabeza totalmente en busca de aprobación.

-¿Kius también opinó?-, preguntó Tankelou.

-¡Fue la mejor propuesta!-, acotó la abuela.

-¿Qué propuso Kius?-, consultaron al unísono los chicos.

-Kius dijo que cruzando Jono (mar) se llegaba a Aoni Güent, una tierra grande, donde Elal podría vivir libremente, ¡Yo la conozco, es hermosa! Voy siempre con mi amigo Kíken (Chingolito). ¡Hay mucha comida allá! ¡Allá podríamos llevar a Elal! ¿Qué opinan?

-¡Muy buena idea!-, corearon al unísono.

-Nosotros, que durante el invierno nos vamos al norte de esa tierra, podríamos llevarlo sobre nuestras alas-, propuso Kokn (Cisne).

-¿Lo aceptaron todos?-, preguntó Pol, deseando que así fuera.

-Sí Pol, todos lo aceptaron y comenzaron los preparativos para el viaje. Desde entonces Kius, temeroso de la venganza de los malos espíritus Maip y Kókeshke, emigra durante la temporada invernal y regresa en primavera-, informó la anciana.

-¿Se realizó enseguida el viaje, abuela Tama?-, preguntó Jolke.

-Mañana se los contaré. ¡Mas itáinko tálenke!

-Mas itáinko koone Tama.


(11) Avestruces: Llamamos así al ñandú. El más común en Santa Cruz, es el Ñandú petizo: Pterocnemia pennata. Forman "pareja'" un macho con dos hembras.
Muy a lo lejos, suele verse el "Ñandú moro'".

(12) Mogote: Azorella Monanthos. Crece a ras del suelo en forma muy compacta.
Semeja un plato boca abajo, muy duro. Se lo usa como leña por lo que recibe el nombre regional de "leña de piedra", también "yareta". Generalmente llegan a un diámetro de un metro con una altura central de 15 cm. En las mesetas centro - oeste, he visto de dos metros de diámetro y treinta cm. de altura. Comienza a florecer en diciembre con flores muy pequeñas que lo cubren totalmente, la mayoría blancas y algunas, rosadas. Agradable aroma de día y feo por la noche.

Prólogo | Introducción | 1- Creación del Mundo | 2 - Creación del Sol | 3 - Creación de la Isla | 4 - Los Gigantes | 5 - La Reunión de la Laguna | 6 - Olje (Zorrino) | 7 - Kius (chorlo) | 8 - Kápenke | 9 - Kiken (Chingolito) | 10- Teuepen (Pecho colorado) | 11- Oóiu (Avestruz) | 12 - Keengenkon | 13 - Tons (noche) | 14 - Keóken | 15 - Terke | 16 - Goln, el puma | 17 - El Chalten | 18 - Shintaukel | 19 - Uekne | 20 - Takaurr | 21 - Uendeunk | 22 - Viaje al sol | 23 - Las pruebas | 24 - Otras pruebas | 25 - Elal y Teluj | 26 - Elal triunfa | 27 - El regreso de Elal | 28 - La muerte de Takaurr | 29 - Fin de Elal | Vocabulario | Frases | Bibliografía | Personajes mitológicos | Obras del autor

Toponimia indígena de Santa Cruz | Cuentan los Chonkes | Raíz Folklórica de la Patagonia | Kai Ajnun | Vida y Leyendas Tehuelches


 


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